INFORMACIÓN GENERAL

EL ENTORNO

El municipio de Baños de Montemayor está situado al Norte de la provincia de Cáceres, junto al límite provincial con Salamanca, formando parte de la comarca denominada como Valle del Ambroz. Enclavado en las últimas estribaciones de la Sierra de Gredos y Béjar, con montañas de más de 2.000 metros es atravesado por la carretera N-630 (Gijón-Sevilla) o Ruta de la Plata (Autovía de la Plata), también Camino de Santiago, que une el Sur y el Norte de Extremadura y las vecinas comunidades de Castilla-León y Andalucía. Cuenta con una población estable de unos 800 habitantes y recibe cada año a un importante número de visitantes, hecho que no afecta a la estructura y dinámica del pueblo, ya que disponiene de una amplia y variada oferta hotelera propia de poblaciones mucho mayores, con hoteles, hostales, apartamentos, alojamientos de turismo rural y camping. Además de bares, restaurantes, discoteca, piscina, tiendas de artesanía local, etc.

Los paseos por sus calles son apacibles y entrañables pudiendo admirar todavía hoy, muy buenas muestras de arquitectura popular, casas nobles y también sus dos iglesias parroquiales, la de Santa Catalina, de los siglos XV y XVI, en la actualidad cerrada al culto y convertida en auditorio, y la de Santa María, de los siglos XVI y XVII, declarada en 1982 monumento histórico-artístico en la que destaca su curiosa torre de planta asimétrica.

Pero, si en todas las comarcas del norte de Extremadura el agua tiene un papel fundamental, en el Valle de Ambroz, adquiere una relevancia singular no sólo ya por la abundancia de arroyos y fuentes, sino también por el embalse de Baños de Montemayor y los manantiales de aguas sulfurosas existentes en esta localidad, que dieron origen a la construcción de nuestras termas romanas y el balneario que en la actualidad siguen cumpliendo funciones terapéuticas, curativas y recreativas.

La privilegiada situación de Baños de Montemayor, en un pequeño y verde valle, hace que su clima sea bastante suave sin los extremos fríos de la meseta castellana, ni el agobiante calor de las llanuras extremeñas. Los inviernos son suaves y en verano, aún en los días más calurosos(35-38ºC.). Las noches son muy agradables con unas temperaturas que nunca superan los 25ºC.